Desde nuestro nacimiento somos jardineros
Cultivamos en nuestro corazón un jardín lleno de vida,
Árboles, arbustos, plantas, flores, espinas
Nuestra alma es la tierra
El jardinero cuidadosa y amorosamente,
Cuida, cultiva jardín silvestre… árboles, arbustos y plantas
Cada planta da su fruto …
Flores hermosas que alegran la vista,
Espinas dolorosas que dejan sus huellas
Árboles frondosos de raíces profundas
Ramas fuertes elevadas al cielo, protegen,
Permiten al jardinero disfrutar una vista exquisita
Raíces superficiales, temporeras que no dejan huellas
Raíces profundas, permanentes que dan fortaleza
Un jardín de perfecto balance, eterno…
La naturaleza instruye, enseña,
Huracanes y tormentas traen sus lecciones…
solo raíces profundas perduran.
Lo profundo es privado,
La naturaleza de la raíz y su profundidad
Son solo compartidas entre el jardinero y la tierra.
El jardinero en su anhelo de lo profundo y privado
Guarda cariñosamente raíces,
En la profundidad de la tierra.
Jardineros visitantes descubren las profundas raíces,
Por ignorancia las clasifican injustamente,
Venenosos vestigios de algún pasado lejano.
La raíz profunda sin tallos ni hojas se condena a muerte,
Pierde su lustre, no crece… es el espejo solitario
Nunca el vidrio transparente que comparte alegremente.
Cuando el jardinero enferma o muere,
Solo las plantas que en el jardín que se conocen libremente
están presente correspondiendo con cariños y apoyos.
La raíz solitaria en la profundidad de la tierra si por casualidad se entera,
Nunca tendrá la oportunidad de tomar al jardinero de la mano ni darle un beso,
Como un amante, apartada y con tristes recuerdos queda.
